Entornos alimentarios escolares saludables: Directrices de la OMS
Una alimentación saludable es fundamental para la salud y el bienestar a lo largo de la vida. Las dietas poco saludables constituyen un importante riesgo para la salud pública mundial, contribuyendo a todas las formas de malnutrición (desnutrición, deficiencias de micronutrientes, sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta).
Los niños pasan gran parte de su día en la escuela, lo que la convierte en un entorno fundamental para formar hábitos alimentarios para toda la vida y reducir las desigualdades tanto en salud como en nutrición. Sin embargo, los alimentos disponibles, servidos, vendidos o promocionados en muchas escuelas y sus alrededores a menudo incluyen productos con alto contenido de grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcares libres y sal, y no están alineados con las directrices dietéticas nacionales.
Por ello, la OMS ha publicado una directriz con el fin de proporcionar a los Estados Miembros recomendaciones basadas en la evidencia y consideraciones para la implementación de políticas destinadas a mejorar los entornos alimentarios escolares.
La guía abarca tres áreas:
- provisión directa de alimentos en las escuelas
- normas o estándares nutricionales para los alimentos y bebidas que se sirven o venden en las escuelas
- intervenciones que impulsan la modificación del entorno alimentario escolar para promover opciones más saludables
Las recomendaciones buscan aumentar la disponibilidad, la compra y el consumo de alimentos y bebidas que contribuyen a una dieta saludable, y reducir la presencia y el consumo de aquellos que no lo hacen. La guía enfatiza que los alimentos y bebidas que se proporcionan, sirven, venden o consumen en las escuelas deben ser seguros y contribuir a una dieta saludable, en consonancia con los derechos de la infancia y los objetivos nacionales de salud pública.
Policies and interventions to create healthy school food environments (WHO guideline)
